See on Scoop.itFreedom from religion

I completely reject the notion that a non-believer (like me) lacks moral compass or values just because we don’t believe in the promise of “eternal paradise” or the empty threat of “eternal fiery torment”.

In fact, I think that it has more value when a non believer behaves like a decent person for the sake of decency alone and not because some ridiculous ulterior motive.

 

I call it: being a decent person for ‘the hell of it’ (pun intended). Try it, it’s very satisfactory.

Frankenfood Fears

Posted: May 30, 2012 in General

See on Scoop.itFree Thinking

There is much being said in the vegan and animal rights community about genetic engineering, most of it is negative and the issue is often clouded by scaremongering, misconceptions, half-truths, an…

See on skepticalvegan.wordpress.com

How nice of you

“Come support the starving children of Somalia during our twelve course dinner gala at the Four Seasons Hotel” or “Help us provide micro-credits to the women of El Salvador by attending our red carpet/black-tie/white party”. Such examples abound.

Don’t get me wrong, I’m a firm supported of having some fun while we do something good for others but it really doesn’t take much observation and intelligence to separate the ‘organizations’ that are really providing something to the cause they say they support and the ones that are just excuses to party in luxury.

I’ve been a Management Consultant in the United Stated for over 8 years and have worked for several organizations that have been designated ‘a 501(c)3 organization’ by the Internal Revenue Service, granting them a tax exemption on any money collected by the organization. Over half of them were just huge ego trips for their founders and over 80% of them have NEVER given any money or support to the causes they proclaim to support and about 99% of them did it to save on taxes.

These “charitable organizations” throw galas, black-tie events, auctions, wine tastings and multi-course dinners, charge money for the admission (a lot of tickets are ‘given away’ to bulk up attendance) have some sort of raffle or auction during the event and then give whatever money is “left over” (if any) to the original group of people that EVERYONE in the room was there to help.

The real issue here is that the original concept of throwing a luxurious party to attract high-end donors has been, traditionally, a valid and effective way to help important causes and now it has been prostituted and cheapened by imitators that just want to pretend to be high-end somebodies.

Celebrities and influencers alike are, surprisingly, leading by example. Lately we have seen a lot less luxury partying and a lot more action from the ‘trend makers’. I was pleased that recording artists everywhere got together quietly (no big galas or red-carpet extravaganzas) and put together a new version of “We are the world” to be sold worldwide and to be donated in its entirety to the Red Cross and its efforts to rebuild Haiti.

Additionally, other film and TV personalities launched a telethon that collected (and delivered) over $57 million to UNICEF and Red Cross International.

Brad, Angelina, Bullock, Clooney and many others just pulled out their checkbooks and made direct donations to the already-on-the-ground organizations assisting Haitians. Others, such as Sean Penn, Angelina Jolie and Wyclef Jean actually went to the disaster-ridden country themselves.

Maybe the IRS needs to begin looking more closely into these

Party on!

‘charitable organizations’ where people are drawing salaries, benefits, parties and experiences without giving a single penny to the causes they claim to support and in the name of which, these people pay no taxes.

I think that we need to demand to see open books from the ‘charities’ we support, that is, if our interest is other than just to have cocktails with the nouveau riche.

Be watchful of ‘charities’ that party all the time and have NO events (or photos/video) where actual money is given to the people they claim to represent.

Fewer parties, more action, no bullshit.

Posted: August 24, 2010 in General
Tags: , , , , , ,

Viviendo en el momento

Hijo mío,

Si hoy fuera mi última oportunidad para hablarte, te hablaría de vivir la vida con valentía.  No porque yo crea que he vivido la mía en esa forma, sino porque sé que en muchas ocasiones no lo hice.

No saber lo que va a pasar en el futuro no es tan malo como lo pintan, el pasado no está repleto de lecciones para vivir como algunos dicen y confundir al uno con el otro es lo peor que alguien puede hacer.

Así como vives la vida ahora, sin barreras, pensando que absolutamente todo es posible, sin asumir que porque alguien dijo o hizo algo en el pasado lo van a hacer de nuevo, dándole a la vida la oportunidad de ser impredecible, fluida y fascinante, es como la vida debe vivirse.

Lo peor de todo esto es que todas estas cosas que hoy sabes y ejecutas con una maestría envidiable, vas a olvidar a medida crezcas y tengas experiencias en las que te dirás a ti mismo: “Esto no me vuelve a pasar”.

Si yo pudiera comprar lo incomprable, lo que te compraría seria que nunca olvides ser el Christopher-O de hoy, el que no se para con nada, el que sabe SER, el que se equivoca por convicción y no por miedo, el Christopher-O del que aprendo tanto.

Si algún día ya no estoy, no funciono o ya no hablo, me gustaría que leyeras esto y supieras que he aprendido más siendo tu papá que en cualquier otro momento de mi vida y me gustaría que encontraras el camino en tu memoria a tener un presente con mucho futuro y poco pasado…igualito a como lo haces hoy.

Gracias por ser el mejor maestro del mundo.

Papá.

¿Cuándo te viste a ti mismo en un espejo y pensaste: “Ya soy un adulto”?

A mí en lo personal, me pasó cuando tenía como 21 ó 22 años, cuando en medio de una actividad completamente ilegal, me detuve frente a un espejo y me descubrí a mí mismo “crecido”. El saber que si me agarraban haciendo lo que estaba haciendo, iba a resultar en consecuencias bien severas que iba a tener que enfrentar completamente solo, ayudo mucho a llegar a esa conclusión.

Con todo y mi descubrimiento de adultez, continúe operando (por varios años) después de eso como que había ciertas cosas que no funcionaban en mi vida o en las que yo fallaba consistentemente que, en mi cabeza, eran la absoluta culpa de mi mamá.

Por supuesto que también había identificado, para ese entonces, virtudes y aptitudes que me permitían ser exitoso en la vida y que obviamente eran mi logro propio y nada tenían que ver con lo que mi madre había proveído durante mis años de juventud.

Recapitulando, lo ilegal era ignorado, lo bueno era mi resultado y lo malo era culpa de mi mamá. Bonito ejemplo de persona que era yo.

Entre los defectos que acusaba a mi madre de haberme “enseñado” se destacaba la tremenda arrogancia y soberbia con la que me desempeñaba en casi todas las áreas de mi vida, con todo y eso, un día alguien me mostro algo y como cosa extraña, escuché con atención.

En un curso de superación personal (mismo que recomiendo de todo corazón) el facilitador  me dijo lo siguiente:

Cuantos años tenían tu mamá y tu papá cuando te tuvieron?”

– Como 21 o 22, le respondí.

“Ok” dijo y levantando la mirada, preguntó: ¿Hay alguien aquí en el salón que tenga 21 ó 22 años?

Un muchacho flaco y con mirada desorientada y una muchacha vistiendo ropa muy provocativa se levantaron.

“Mirá” me dijo, “Así estaban tus papás cuando te tuvieron, miralos bien, ¿vos crees que esas dos personas que están de pie tienen todas las respuestas en lo que respecta a criar un bebe y luego convertirlo en un adulto funcional…ya no digamos un médico exitoso?”

Me dejó callado, no pude hacer más que murmurar entre dientes: “No, no creo”.

Continuó diciendo: “El trabajo de tu mamá es parirte y hacerte sobrevivir hasta que podés valerte por vos mismo…todo lo demás que te ha dado, te lo dio por vocación y no por obligación”.

Como todo buen patán, nunca me había puesto a pensar en todas las horas que mi mamá se pasó estudiando raíces griegas y latinas conmigo (después de haber trabajado 14 horas seguidas en los dos trabajos que tenía para poder hacerla de mamá y papá al mismo tiempo) solo porque el niño decía que quería ser médico. Yo de veras que operaba como que todo eso que hizo por mí era su obligación.

El facilitador prosiguió: “¡Que fácil te resulta echarle a tu mamá la culpa de todas esas formas de ser que te disgustan (o que no funcionan)  y tomarte el crédito por las que producen buenos resultados!”.

Y fue ahí, en ese momento, cuando se me partió el corazón por completo. Lloré. Me quedó clarísimo que mis formas de ser (buenas y malas) son el resultado directo de mis propias elecciones y que cuando escogí alguna forma buena de ser, lejos de tener algún mérito propio, no eran más que un plagio descarado de un comportamiento de mi mamá.

Aún más importante fue descubrir que todos los aspectos más despreciables de mi personalidad y mi comportamiento, nada tenían que ver con mi mamá (ni con nadie más) y tenían todo que ver con mi falta de voluntad de ser responsable de mi propia vida y resultados.

Corrí a llamarle por teléfono a mi mamá y le dije: “Mamá, te llamo para pedirte perdón. Toda mi vida te he echado la culpa por lo que no me gusta de mí y nunca te he dado crédito por todas los talentos y oportunidades que tengo cuando debió haber sido completamente lo contrario”.

Una pausa.

Yo digo: “¿Mamá?”

Y ella se echa a llorar y me dice: “Yo solo te di lo que pensé que te merecías en cada momento y en cada momento me pareció que te lo merecías todo”.

Aun en fechas recientes me lo ha dado todo y aun en fechas recientes me ha dado ejemplos excepcionales de fortaleza y compasión. La señora todavía cree que yo me lo merezco todo.

Yo no sé si me merezco algo, todo o nada, lo que si sé es que yo soy completa y absolutamente responsable de mi propia vida y mis resultados…y que ese conocimiento, la oportunidad de tener ese conocimiento, el acceso a esa oportunidad y la vida misma en el marco de la cual todo esto ocurre, se la debo a ella.

Gracias mamá. Gracias por ser más de lo que me merezco y todo lo que necesito.

Onomástico

Posted: May 4, 2010 in General
Tags: , ,

Portland de noche

A 12,300 pies de altura (y en primera clase) inicio esta entrada. Cómo cambian las cosas en tan solo 365 días!

Hoy se cumple un año de la existencia de este pseudo-blog. En esa fecha, me decidí a escribir unas letras sobre lo mucho que me irrita que los gringos piensan que soy mejicano solo por ser hispano y que me felicitaran por el [5 de mayo] (lo cual es una estupidez, aunque fuese mejicano).

Por alguna razón, cuando estoy [enojado], molesto, [triste], [melancólico] o simplemente [desesperado], me resulta muy fácil escribir y hablar. Cuando estoy satisfecho, realizado y (me atrevo a decirlo?) feliz, las palabras me eluden y solo quiero callar y absorber tanto como pueda esa sensación.

Pero así fue, ese fatídico 5 de Mayo de 2009 no solo se iniciaba mi blog, sino que la aventura más grande y la secuencia de retos más significativos que he tenido en toda mi vida. Y yo no lo sabía.

En ese momento, sentado en mi cómoda oficina con vista a la ciudad y montañas de Los Angeles, estaba a 19 días de [perder mi trabajo] y no tenía ni idea.

Mi blog ha sido testigo de mi enojo por la [traición de un amigo] en el que confiaba profundamente, de la desesperación de sentirme [incapaz de proveer] para mi hijo y mi [profundo amor por él], de mi [vergüenza] y mi [arrepentimiento], de la [belleza más pura] y hasta de mi [cinismo más intenso].

Este pequeño espacio ha contado la historia de un [amor que vivía en mis fantasías más privadas e increíbles] y que al mismo tiempo es la cosa más [inexorable] que he conocido.

Además de [contar historias] ha generado [controversias y me ha ganado enemigos]…nada nuevo.

Escribir este blog me ha [ayudado a crecer], no sé cómo explicarlo, pero sé que es cierto. Y aunque a veces las [lecciones] han sido fuertes, [he aprendido sobre mí].

Poco tengo que decir (como no estoy enojado ni triste) pero si me queda claro que tengo que decir Gracias.  A usted, que lee estas líneas y a la vida que me permite escribirlas.

Aquí vamos de nuevo.

Siempre me ha gustado la palabrita. Expresa tantas cosas de una manera tan elocuente y directa que hay muy pocas palabras en el castellano con similares cualidades.

Pero creo que con el pasar del tiempo, hemos diluido su significado y aún más grave, hemos perdido la conexión que solíamos tener con la intensidad que la palabra comunica.

De la Real Academia de la Lengua Española:

Definiciones #4 y 5

mierda.

(Del lat. merda).

1. f. Excremento humano.

2. f. Excremento de algunos animales.

3. f. coloq. Grasa, suciedad o porquería que se pega a la ropa o a otra cosa.

4. f. coloq. Cosa sin valor o mal hecha.

5. com. coloq. Persona sin cualidades ni méritos.

Yo pienso que en El Salvador hay mierda por todas partes (vea definiciones 1, 4 y 5) y aunque complicada, la sola presencia de la mierda no es el verdadero problema. En mi opinión, lo reprochable no es que haya tanta mierda sino que parece que ya nadie le siente el olor.

Imagina que tu casa y El Salvador son la misma cosa. Todo está cubierto y embarrado de mierda, pero ya no te das cuenta porque estás acostumbrado(a) al olor, pero viene un visitante y te dice: “disculpe, su casa está completamente cubierta de mierda”.

¿Qué harías?

Harías excusas como: “Bueno, pero hay zonas muy bonitas también, no todo es feo”, “Es que todos los que viven aquí son cochinos, menos yo”, “Yo no puse esa mierda allí, que la limpie el dueño de la casa (léase, el gobierno)” o ¿Harías un esfuerzo por empezar a limpiar eso que tan vergonzosamente es evidente?

Ahora imagina que mientras estás hablando con el visitante (que ahora se sostiene la nariz y respira por la boca) viene un fulano y ahí, frente a los dos, se baja los pantalones, se ‘acurruca’ y se dispone a cagarse en el medio de la sala.

¿Qué harías?

¿Tratarías de ver para otro lado y desviar la atención de tu visitante?, ¿Te harías ‘el/la de los panes’ respecto de lo que está pasando? O cuando menos, ¿Tratarías de detenerlo o al menos avisar a alguien para que lo detenga (léase, la policía)? Después de todo, es alguien cagándose en tu casa.

Hay pedazos grandes y pedazos chiquitos, pero mierda es mierda, ¿verdad?

¿O me vas a decir que solo limpiarías los pedazos que superen cierto tamaño? ¿Solo le impedirías que se cagara en tu sala a la gente que ha comido demasiado? Tan mierda es matar a alguien como robarse algo de la oficina porque nadie se va a dar cuenta.

El Salvador es la casa de todos y por el momento, tiene mierda por todos lados. Si ya no le buscamos excusas, si dejamos de tolerar que se caguen en él frente a nuestras narices y si empezamos a reconocer la mierda por lo que es (grande o pequeña), existe la posibilidad que algún día haya mierda solo en el excusado…donde corresponde (léase, las cárceles y los partidos políticos).

Van a disculpar este post tan enardecido, pero me cuesta entender cuando un país con tanta belleza y lleno de tanta gente excepcional parece tener la actitud colectiva de “ni modo, estamos llenos de mierda por todos lados y como sería difícil limpiarla, mejor no hacemos nada”.

Con su permiso, tengo un montón de mierdas que hacer.