Christian Poveda y sus sujetos
Christian Poveda y sus sujetos

Christian Poveda, periodista Ibero-francés que escribió y dirigió el documental “La Vida Loca” (2008) murió en El Salvador ayer por la tarde, muy probablemente a las manos de las mismas personas a quienes dedicaba toda su atención y su tiempo.

Durante las pasadas 24 horas he escuchado y leído las más variadas opiniones sobre la situación de violencia en el país, las maras o pandillas, periodismo y hasta una que otra opinión que en mucho sonaba como “el se lo buscó”, refiriéndose al periodista Poveda y su interés por exponer al mundo el siniestro ambiente de las maras en El Salvador.

Ya mucho se escribió ya sobre casi todos esos temas y trataré de no repetir ideas ya conocidas sobre esos tópicos. Lo que si voy a tratar, antes de pasar a el tema que ocupará mi blog el día de hoy, es esa noción ridícula de que Christian Poveda “se lo buscó” por andar “metido con las maras”.

Al menos este esta haciendo algo
Incomprendido o Incomprensible?

“Metido con las maras”….lo dicen como con desprecio, como que Poveda hubiese sido parte de la “organización” y no un periodista estudiándola para el beneficio de todos los que no se atreverían a hacerlo. Y que no se entienda mal, Poveda no era uno de esos que anda queriendo que la sociedad acepte y entienda a los mareros “incomprendidos”, de hecho, su opinión –misma que yo comparto- era que “El Salvador es el ejemplo para el mundo de todo lo que no hay que hacer en el tema de la violencia.” Y era por eso que había enfocado su trabajo en el hervidero de violencia más grande que hay en el país.

Brevemente diré que los periodistas son gente valiente, osada y a veces descuidada. Yo vengo del mundo de la Medicina donde los valiente-osado-descuidados también abundan y son por lo general, los que hacen la mayor diferencia cuando realmente cuenta. Tristemente, parece que los periodistas tienen el mismo karma. Si de algo se le puede “acusar” a Poveda  es de ser uno de esos que hacen la diferencia.

Lo que me ocupa en este post es la violencia y la criminalidad en El Salvador. En la coyuntura actual, a muchos les sobran las justificaciones para explicar estos fenómenos, la gente habla de que la violencia es producto de años de conflicto armado, la mala economía, la injusticia social y un sinfín de explicaciones y justificaciones de porque somos una sociedad que parece ser cada día más peligrosa.

Testigos Silentes?
Somos testigos silentes?

El punto es que nos guste o no, los seres humanos enfrentamos una elección de carácter ontológico. Momento a momento elegimos como vamos a ser, en que nos vamos a involucrar, que intereses vamos a servir e incluso cuanto le vamos a permitir a nuestras “experiencias pasadas” influenciar nuestro diario vivir.

Es fácil estar de acuerdo en que esta regla de ontología (estudio del ser) aplica perfectamente a los delincuentes en cuestión, pero es una proposición un poco más escabrosa cuando debemos aplicarla a nosotros mismos, los auto-denominados observadores (y a veces víctimas) de la situación de criminalidad.

Es ahí donde yo creo que está el problema. El conformismo y la apatía (rehusar hacer una elección responsable) que demostramos en el día a día de la nación, es en mi opinión, campo fértil para todo lo que decimos aborrecer: corrupción, violencia, criminalidad, injusticia, etc.  El universo detesta los vacíos y los espacios vacantes que se crean por nuestra  desidia se llenan rápidamente con antagonistas naturales de la acción como son la ignorancia y la destrucción.

Yo creo que si dejamos de tener esa mentalidad de “pero al menos estamos vivos” o “que sea la voluntad de Dios” que algunos Salvadoreños tenemos, el siguiente paso será naturalmente tomar acciones para que la responsabilidad de nuestras vidas sea, quizás por primera vez, nuestra.

Lo que le pasó a Poveda no le paso porque andaba con mareros todo el tiempo, le pasó porque en El Salvador hay casi 6 millones de observadores inmóviles e irresponsables y porque los únicos que están tomando acción alguna son los que actúan con violencia y desprecio por la vida.

Actividad vrs. Inactividad
Delinquente por omisión

Yo creo que ya es tiempo que “encomendarse a Dios” no sea la única actividad de Los Salvadoreños y denunciar la violencia, no permitir la mediocridad y la dejadez, abandonar la doble moral, exigir calidad de vida, no tolerar la injusticia y sobre todo dejar de cubrirnos las espaldas mutuamente cuando alguien hace algo éticamente cuestionable, debe ser la nueva faena de los Guanacos que tanta fama de trabajadores tenemos. Parece que ya dormimos bastante sobre esos laureles y se nos empieza a ver ceñida la cara.

Si se piensa con objetividad y con un poquito de conciencia, todos los hechos que se denuncian a diario en los noticieros (y los centenares que no se denuncian) son tanto producto de las acciones de algunos como lo son de las omisiones de todos.

Todas las abuelitas lo decían siempre y por buenas razones: “A Dios rogando y con el mazo dando”. ¿Será que después de tantos años, podemos empezar a “hacer caso”?

8 thoughts on “La vida es loca y la muerte…apática

  1. Me gusto mucho este cuestionamiento que has hecho acerca de lo que desato el asesinato de Poveda.

    Es admirable el trabajo que hacen los periodistas pero sobre todo aquellos que deciden a investigar; algo que en este país es muy pobre para utilizar este término. Poveda fue valiente a meterse a la cueva de los lobos, a donde la mayoria le daria miedo entrar o el simple hecho de estar frente a frente con un pandillero que ha robado, asesinado, extorsionado y no se cuantos crimenes más, no le importo nada de eso, se arriesgo a marcar la diferencia.

    La violencia en nuestro país es un problema de todos, no solo de las autoridades.

    Ahora que estamos en la mira de los medios internacionales ojalá se hagan campañas para poder erradicar en las futuras generaciones este tipo de violencia, que la semilla que quizo sembrar Poveda en un futuro tenga una cosecha muy linda para nuestro país.

  2. Me gusta un montón de tu blog que no “vicitimizás” a Poveda. Él murió porque se comprometió con algo que sintió necesitaba ser puesto en escena; y aunque solo lo vi una vez en persona, sé que lo hizo con gusto y sabiendo de los riesgos que se corrían. Es el compromiso que a diario se toman un montón de personas, correr riegos por una causa, para intentar cambiar algo, para hacer que valga. Ojalá más de nosotros comenzáramos a hacer algo. Ya ayer, varios amigos míos del facebook dejaban una pregunta al aire: “después de tantos lamentos qué estamos dispuestos a hacer nosotros para cambiar este país”. Muchas veces no queremos hacer nada. Los que tienen un chance prefieren encerrarse en su casa con portones eléctricos y alambre electrificado. Otro tanto aprenden a vivir en el lugar donde les tocó, cerca de las maras, y terminan aliándose con ellos. Yo creo que lo único que hizo Poveda (y que hacemos otro tanto de periodistas) es sentirse en un momento inmune. Pensar que una credencial, una cámara o una libreta nos protegen en la calle como un chaleco antibalas. Así me he sentido yo en la calle, así he visto como otros periodistas y fotoperiodistas amigos míos han recibido balas de gomas, pedradas, vapuleadas, quemadas… pero es lo que decidimos hacer, es nuestro aporte (pequeño) por lograr un cambio, nadie nos lo tiene que agredecer, nadie nos tiene que victimizar, al final de cuentas es nuestra apuesta de vida y por eso los periodistas si lloramos y sentimos a Poveda. Solo puedo agradecerle lo que deja tras su muerte, enseñanza, mucha enseñanza…
    Ojalá en función de eso, hagamos más, TODOS higan más. Un abrazo

  3. Gracias Clau!

    Me gusta mucho tu comentario porque yo se que viene desde la perspectiva del periodista. Dicho sea de paso, me agrada que ya no andes por las calles de San Salvador sintiendote inmortal…

    Un abrazo y un beso.

  4. Nochez muy buen post,

    Aqui mucha gente nació con un medio ambiente de violencia, para ellos “es normal” ver a un muerto en la calle, victima de la violencia.

    Poveda lo dijo varias veces, “Aquí la muerte es un espectáculo barato, esta un muerto, y la gente está posando para la foto!

    Hay muchas aristas en esta situación, es cierto que conformismo y apatía si existen en el país. Pero también es cierto que hay mucha mas gente que tiene miedo, tiene miedo porque el ambiente que lo rodea reprime su necesidad de denunciar, de reclamar, de exigir lo que en otras partes del mundo es algo honesto y real.

    Saludos.

  5. Tanta razon tenes en todo lo que escribiste…por lo general nosotros nunca tomamos la parte de responsabilidad que nos corresponde…siempre buscamos a quien culpar y con eso nosotros salimos librados….en algun momento yo escribi en mi blog acerca de algo similar…nosotros tenemos tanta responsabilidad sobre lo que pasa en nuestro pais asi como nuestros politicos…todos podemos aportar para que esto vaya disminuyendo..por lo menos poco a poco…

    Espero que todos los que leamos esto y los que vemos lo que pasa en nuestro pais nos soquemos los pantalones de una vez y hagamos lo que nos corresponde para poder hacer un mejor pais y una mejor sociedad…

    Gracias por tus palabras…Mucha suerte🙂

  6. Marden, ayer escribía yo :

    La indiferencia ante esta muerte y ante el resto de muertes, de extorsiones, asaltos, violaciones, amenazas, y demás heridas en nuestra sociedad es lo peor que podemos hacer. La actitud del “sálvese quien pueda, pero yo al primero”, los “este país de mierda”, “mareros hijos de puta”, etc que abundan en nuestro diario comentar no abonan a nada que no sea la sensación de desesperanza que termina por alentar a quienes hacen de la violencia su modo de afrontar la vida. Es hora de cambiar el chip al respecto y reevaluar nuestras propias concepciones acerca de este problema, es hora de ver qué podemos hacer, solo lamentar las muertes y quejarnos por la situación no resuelve nada. Tengo fe profunda en que esto puede cambiar, si es que nos tomamos en serio el reto de hacer que esto cambie.

    Como vos decís, se trata de una decisión ontológica. O somos consecuentes con el rechazo a la violencia y hacemos algo por pararla o dejamos de hablar tanta paja y solo seguir contando muertos y lo buenos que eran en vida.

    Saludos

    Victor

  7. Marden, bien lo has dicho, los medicos, los periodistas y algunas otras profesiones, te dan la oportunidad de meterte de lleno con la gente y casi pasarse de ser empatico y no solo entender sino que vivirlo en carne propia.

    Es triste el grado de violencia que vivimos, realmente tenemos mucho por andar y mucho que aprender todavia. La mas importante es aprender a valorar la vida y valorar el trabajo de estas personas, un poco de aprendizaje de valores y empatia no nos vendria nada mal, pero conocer a Dios antes de encomendarse creo que valdria mucho la pena.

    Un gusto saludarte!!

  8. es muye bueno tu articulo aqui en peru la delincuencia es mayor o casi = que en el salvador Poveda fue una persona muy valiente y hay que resaltar ese tipo de actos yo estudiaba pe5riodismo pero lamentablemente en el Peru esa no es una buena carrera ya que no hay muchos campos para ejercerla

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